Toda startup nace de un momento de frustración lo bastante fuerte como para empujar a alguien de quejarse… a construir. Para Paul, fundador de Voixana, ese momento llegó a su teléfono de empresa: una y otra vez, con estruendo y, casi siempre, justo en mitad de algo importante.

Esa clase de spam en la que suena el teléfono, corres a contestar y te recibe una voz robótica automatizada o alguien que te intenta vender con insistencia contratos de luz, gas o telefonía para empresas que nunca has pedido.

El problema que no dejaba de llamar… y llamar

Como muchos empresarios europeos, Paul hizo todo según el manual. Inscribió sus números en las listas nacionales de exclusión publicitaria, como la Lista Robinson. Siguió los pasos que marca la normativa. Incluso denunció varios números de spam ante las autoridades.

Nada sirvió. Los datos respaldan su experiencia: a pesar de los esfuerzos normativos, las llamadas de spam siguen siendo un problema crónico en Europa.

Esto no era solo una molestia.
Era una pérdida diaria de productividad y tenía que acabar.

Tras otro momento más arruinado por llamadas sin sentido, Paul se hizo una pregunta que acabaría siendo la base de Voixana:

«¿No sería genial que alguien atendiera las llamadas, filtrara el spam, ayudara a los posibles clientes y solo me molestara cuando de verdad importara?»

Al principio no pretendía ser una idea de negocio, sino simplemente una solución que le gustaría que existiera.

Pero entonces el concepto empezó a tomar forma:

     

      • Un asistente que siempre contesta.

      • Uno que distingue si la llamada es legítima o basura.

      • Uno que sabe responder preguntas sobre el negocio.

      • Uno que puede orientar a los posibles clientes y tomar recados.

    Y, sobre todo:
    uno que libere al propietario del negocio de perder horas con llamadas inútiles.

     

    El primer prototipo: útil… pero insuficiente

    Con esa idea en mente, Paul construyó la primera versión de lo que acabaría siendo Voixana.

    Esta primera versión era un agente de IA que podía atender llamadas de forma puntual, a modo de recepcionista digital a tiempo parcial. Funcionaba cuando las llamadas se desviaban manualmente. Pero le faltaba flexibilidad.

    Queríamos tener el control de cuándo podíamos recibir llamadas. Cuando conduces, quizá quieras atender una llamada. Pero si estás en una reunión importante o agachado arreglando un problema para un cliente, no quieres distracciones. Y, sin embargo, apagar el teléfono podría hacerte perder negocio, porque pasas por ilocalizable.

    Entonces llegó el segundo gran avance:

    La solución tenía que ser móvil. La atención de llamadas tenía que ser instantánea. Tenía que estar en la palma de tu mano.

    Los propietarios de negocios deberían poder controlar cómo se gestionan sus llamadas con un solo toque, y desviarlas a la recepcionista con IA cuando necesiten tranquilidad, productividad o simplemente un respiro.

     

    Quizá algún día nuestra app se vea así; soñar es gratis 🙂

    La app de Voixana: convertir una idea en una realidad útil

    El siguiente paso fue el desarrollo de la app de Voixana, pensada para ofrecer a los propietarios de negocios un lugar limpio y centralizado desde el que gestionar las llamadas entrantes.

    El concepto era sencillo:

       

        1. Ver todas las llamadas en un mismo lugar.

        1. Desviar llamadas a la recepcionista con IA con un solo botón.

        1. Dejar que el agente de voz filtre el spam, atienda las consultas reales y tome recados.

        1. Eliminar las interrupciones constantes que impiden a los propietarios hacer su trabajo de verdad.

      Era una solución práctica a un problema real que afecta a millones de pequeñas y medianas empresas, sobre todo a las que no tienen el personal, el presupuesto o el tiempo para montar un departamento de atención al cliente completo. Con el aumento del volumen de llamadas, es fácil recibir más llamadas y, aun así, cerrar menos negocio.

      Hoy, Voixana es una solución que muchas pequeñas empresas ni sabían que necesitaban tanto:
      una recepcionista con IA inteligente y fiable que filtra el spam, ayuda a los clientes reales y permite a los propietarios centrarse en lo que de verdad quieren hacer.

      Porque nadie monta una empresa solo para atender llamadas de spam.